Según los datos disponibles, el crecimiento económico de 2025 habría cerrado en torno al 2,3%, mientras que el promedio de los cuatro años de gobierno se ubica cerca del 1,9%.
Al comparar el desempeño con otros gobiernos desde el retorno a la democracia, este resultado posiciona a la actual administración como la segunda con menor crecimiento promedio, apenas por sobre el segundo mandato de la expresidenta Michelle Bachelet.
Otro de los indicadores que marcó la gestión económica fue el mercado laboral. El gobierno recibió una tasa de desempleo de 7,8% y la entrega en torno al 8,3%, acumulando más de tres años con cifras de desocupación por sobre el 8%.
En materia fiscal también hubo dificultades. Durante el periodo se registraron tres incumplimientos consecutivos de la meta fiscal, pasando desde un superávit cercano al 0,2% al inicio de la administración a un déficit estimado de 3,6% al cierre.
Sin embargo, uno de los indicadores que mostró una evolución positiva fue la inflación, que pasó de niveles cercanos al 9,4% en 2022 a un 2,4% anual en febrero de 2026, en un proceso asociado principalmente a la política monetaria aplicada por el Banco Central.