El Presidente electo, José Antonio Kast, valoró la aprobación en el Senado de la idea de legislar el proyecto que regula el cumplimiento alternativo de penas privativas de libertad para personas condenadas que cumplan ciertos requisitos. Frente a la polémica por la posibilidad de que criminales de alta connotación pública salgan a cumplir penas en sus hogares, el mandatario entrante manifestó que el debate aún está en el Congreso.
La iniciativa ha generado controversia, ya que permitiría que algunos internos cumplan sus condenas en sus domicilios debido a enfermedades terminales o crónicas, independiente de la gravedad de los delitos por los que fueron condenados.
Por ejemplo, tal como está hoy el proyecto, se verían beneficiados: Julio Pérez Silva, conocido como el “psicópata de Alto Hospicio”; María del Pilar Pérez, conocida como “La Quintrala”; y Miguel Krassnoff, condenado en más de 100 causas por secuestro, tortura y homicidio cometidos durante la dictadura de Augusto Pinochet.
En ese contexto, el mandatario electo sostuvo que el debate también debe considerar un enfoque humanitario, recordando planteamientos del sacerdote Fernando Montes sobre la necesidad de que las condenas se cumplan respetando la dignidad de las personas.
Finalmente, Kast indicó que el proyecto aún puede ser modificado mediante indicaciones en el Congreso y que, una vez concluido el debate legislativo, será el Ejecutivo el que deberá tomar una decisión respecto a la iniciativa.